Eileen: «Al principio, el mayor reto era simplemente no saber lo que no sabía: la estructura de las pelucas, las fibras, el ajuste, los códigos de color, la densidad, todo. Hoy en día, el reto es ayudar a las nuevas usuarias de pelucas a superar esa misma sensación de agobio. Hay tanta información que la gente a menudo se siente sola o tiene miedo de hacer preguntas. Por eso la formación es tan importante para mí. Cuanto más entienden las mujeres sus opciones, más empoderadas y seguras se sienten».