A todos nos ha pasado. Estás fuera de casa —o peor aún, a punto de entrar en una reunión, una sesión de fotos o un brunch con amigos— y tu peluca empieza a dar problemas. Ya sean mechones rebeldes que no se quedan quietos, un enredo inesperado o una base que se está moviendo, las emergencias con las pelucas pueden surgir en los peores momentos. ¡Pero no te asustes! Con unos cuantos arreglos rápidos y los productos adecuados a mano, podrás volver a sentirte segura y lista para la cámara en cuestión de minutos.