Un cuidado constante es clave para alargar la vida útil de tu peluca. Aunque por lo general recomendamos lavarla cada 6 u 8 usos, puede que sea necesario lavarla más a menudo, sobre todo después de llevarla al aire libre o de hacer ejercicio. El sudor, la grasa y el maquillaje pueden acumularse dentro del gorro y dañar las fibras de la peluca con el tiempo. Además, esta acumulación también puede provocar erupciones cutáneas en personas con cuero cabelludo sensible.