La trayectoria de Ellen Wille, desde un pequeño negocio ambulante de pelucas hasta convertirse en una marca de renombre internacional, es un testimonio de la creatividad, la determinación y la visión de la diseñadora. A partir de 1967, viajó por toda Europa vendiendo sus pelucas hechas a mano directamente desde su furgoneta, forjando relaciones personales con los clientes por el camino. Su primera tienda en Fráncfort, Alemania, marcó el inicio de una nueva etapa y, a medida que crecía la demanda de sus diseños, trasladó su sede a Schwalbach am Taunus en la década de los 90. A lo largo de casi seis décadas, el compromiso de Ellen Wille con la calidad, la intensidad del color y un aspecto natural transformó su empresa en la principal marca europea de pelucas y extensiones.