«Al principio, puede parecer poco natural. Créeme, con el tiempo, te irás acostumbrando a ese aspecto y te encantará lo que ves en el espejo. Entonces podrás ponértela para salir a hacer un recado. Esto te ayudará a darte cuenta de que [no] se fija en la línea del pelo. Todos están ocupados con sus propios pensamientos y su mundo. Después, llévala con la familia, con amigos, en el trabajo y haciendo deporte. ¡Dondequiera que vayas! Poco a poco, ganarás confianza con tu peluca. Antes de que te des cuenta, querrás una larga, corta, rubia, pelirroja, morena. Te harás amiga de ellas, podrás disfrutar de la diversión que aportan los nuevos estilos y colores, y recuperarás más tiempo para tu vida».